07/10/2026
Te quedas mirando el mar. Un árbol grande te frena el paso. Un perro te cambia el día. ¿Quién te enseñó a hacerlo? 🌊
Hay una palabra para ese cariño por lo vivo: biofilia (bio, “vida”, y philia, “amor”). Erich Fromm la usó para hablar del amor a la vida. En 1984, el biólogo Edward O. Wilson fue más lejos: propuso que venimos de millones de años entre naturaleza y que eso nos dejó una predisposición a buscarla. Esa fue su hipótesis 🌿
Si fuera cierta, la naturaleza debería dejar huella medible en el cuerpo. Ese mismo año, Roger Ulrich comparó a 46 pacientes operados de la vesícula en un hospital de Pensilvania. A cada uno le tocó una vista distinta. Con árboles: 7,96 días hospitalizados y menos analgésicos fuertes. Con muro: 8,7 días. Fueron pocos y el estudio no se hizo para probar la biofilia, pero en 1993 Ulrich sostuvo que estos efectos calzan con ella.
Hoy puedes probar algo simple: acerca tu escritorio a la ventana y sal a mirar árboles unos minutos. 🌳
¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a mirar un árbol sin apuro? Cuéntame y envíaselo a alguien que lo necesite 💚
Contacto Tierra nunca te pedirá que dejes un tratamiento médico, si tienes dudas sobre tu condición de salud, acude a tu profesional de confianza.
📚 Ulrich (1984), Science · Ulrich (1993), en The Biophilia Hypothesis · Wilson (1984), Biophilia.