08/02/2022
Frecuentemente al buscar una psicoterapia la persona no tiene completa claridad respecto a qué es lo que le pasa; sin embargo, percibe que algo le aqueja y que sufre. Puede notarlo en su relación consigo misma, con los otros, en el desarrollo de su quehacer, en su relación con lo trascendente o en los movimientos propios de su vivencia emocional.
Señales en diversos ámbitos vitales pueden advertir respecto de la necesidad de realizar una psicoterapia; algunas de ellas son:
• Señales sintomáticas, es decir cuando se presentan síntomas leves, moderados o intensos que se tornan disfuncionales o que acarrean sufrimiento; como es el caso de la angustia, ansiedad, desánimo, insomnio o hipersomnia, dificultad para experimentar disfrute, temor excesivo, aplanamiento de los afectos o afectos desregulados, aumento o disminución del apetito, respuestas de hiper alerta y/o flashback de situaciones traumáticas, síntomas psicosomáticos, intrusión de ideas obsesivas y un gran etcétera.
• Señales relacionales; se da al experimentar tensiones o conflictos recurrentes con otros, lo que podría estar alertando que se necesita un cambio de mirada y desplegar nuevas formas de relacionamiento.
• Señales existenciales, cuando se vive una crisis vital, que requiere de un cambio transformador de la actitud interna y externa respecto de la propia vida, la familia y el mundo.
• Señales normativas; se refiere a las vivencias que son propias y esperadas en determinados períodos vitales y que si bien se consideran “normales”, pueden desencadenar sufrimiento si es que no se logran realizar los ajustes que cada persona en forma única necesita para poder transitar por dicha experiencia. Algunos ejemplos son: el salir del colegio, el emparejarse, ingresar a un trabajo, la llegada de los hijos, el nido vacío o la jubilación.
Todas estas señales o alertas indican diversos grados de malestar o sufrimiento psíquico que podrían requerir acompañamiento por parte de un profesional de la salud mental.