12/08/2026
Hoy me tocó decir «No»… y fue la mejor decisión para mi paciente. 👓❤️
Hace unos días llegó una persona a la óptica muy entusiasmada buscando renovar sus lentes. Tenía su receta en mano y la firme intención de mandar a hacer sus cristales de inmediato.
Sin embargo, al hacer la evaluación inicial y conversar un poco sobre su rutina, me di cuenta de un detalle crítico: sus niveles de azúcar en sangre estaban muy descompensados (glucemia alta).
En ese momento tuve dos caminos:
1. Hacer la venta, tomar las medidas, entregar los lentes y cobrar.
2. Hacer una pausa, explicar la situación con honestidad y priorizar su salud visual a largo plazo.
Elegí la segunda.
¿Por qué no debemos tomar una receta de lentes si el azúcar está alta? 🤔
Cuando los niveles de glucosa en sangre se elevan de forma significativa, el cristalino (el lente natural dentro de nuestro ojo) absorbe agua y se inflama. Esto altera temporalmente su forma y provoca cambios constantes en la graduación de la vista.
El problema: Si tomamos la graduación con el azúcar alta, estaremos midiendo un ojo “inflamado”.
El resultado: En cuanto sus niveles de glucosa se estabilicen con el tratamiento médico, esos lentes ya no le van a servir y volverá a ver borroso.
Le expliqué con mucho cariño que el primer paso no era elegir una montura bonita, sino visitar a su médico para estabilizar sus valores de azúcar. Le prometí que en cuanto su glucemia esté bajo control, con mucho gusto le haré sus lentes ideales, asegurando que su inversión valga la pena y que su visión quede perfecta.
La persona se fue sumamente agradecida por la sinceridad, y yo me quedé con la satisfacción de saber que en esta profesión la salud visual es y siempre será la prioridad absoluta. 🩺✨
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