10/05/2026
Yo no sé bien qué subir, así que preferí solo escribir desde las entrañas...
Ojalá todas las maternidades fueran por opción y con redes de apoyo.
Más allá de un día comercial, hay que reconocer la importancia de decir lo orgullosa que puedes estar de tu madre, y de una madre que con las herramientas que pudo sacó adelante todo lo que somos hoy en día.
Y obvio, como hablamos de humanidad, hablamos también de roles que han sido apoyo y otros que han dañado, pero siempre bajo la misma tónica: no tenían más para dar porque aún estaban averiguando cómo sobrevivir ellas mismas.
Por aquí amo a mi madre, la entiendo, la miro y la respeto porque, pese a toda nuestra historia, lo dio todo, por así decirlo, y las ganas de avanzar vienen de ella y de mis abuelas, donde todas fueron madres fuertes que dieron lo mejor de ellas mismas.
Y ahí entramos las nuevas generaciones de madres, y también todas las madres:
Madres arcoíris.
Madres perrunas.
Madres de corazón.
Madres presentes.
Madres ausentes.
Madres que maternan sobrinos, amigas, comunidades.
Madres que acompañan procesos.
Madres agotadas.
Madres conscientes.
Madres que están aprendiendo distinto.
Madres que intentan romper patrones.
Que tenemos la difícil tarea de criar en este momento histórico del mundo.
Ayer escuché en la radio...
“Feliz día a las madres, pero por sobre todo a las valientes que acompañan infancias en este caos de mundo”.
Valientes mis amigas y sus maternidades feministas, ecológicas, conscientes, amorosas y, por sobre todo, humanas.
Feliz día a las madres, a todas quienes ejercen el rol.