31/07/2026
A veces la envidia no habla tanto de lo que el otro tiene, sino de la vara con la que estamos midiendo nuestra propia vida.
Cuando una cualidad ajena se convierte en un ideal, todo lo propio empieza a parecer insuficiente.
Quizás la pregunta no sea solamente qué deseo de esa persona, sino:
¿En qué momento lo que admiro en el otro se convirtió en una razón para invalidar lo mío?