26/08/2026
Sesión 6 · El cuerpo literalizado: cuando la defensa falla
Venimos recorriendo el yo y sus defensas: cómo se arma, de qué se protege, con qué recursos cuenta. Esta sesión llega al punto en que esos recursos no alcanzan. Cuando la defensa ya no opera en el registro simbólico, el cuerpo se vuelve escenario.
La conversión histérica clásica es todavía una formación simbólica —el cuerpo dice lo que la palabra no puede decir, y hay allí metáfora. Las autolesiones contemporáneas muchas veces no siguen ese camino. No son síntoma en sentido estricto: pueden indicar fallos en la represión primaria, aun cuando haya cierta dominancia neurótica.
Una joven se corta. Yo me angustio; ella dice que no siente nada. La angustia, como afecto, es ya una forma primaria de ligazón. El dolor no: siguiendo a Pontalis, es un grito no convocante, no puede apaciguarse, solo silenciarse hasta que vuelve a surgir. La distinción es clínicamente decisiva. La angustia produce cierto alejamiento del cuerpo en su materialidad; el dolor lo literaliza.
La destitución del otro preserva al sujeto de algo enloquecedor: la experiencia del amor y del desamor. Hay formas autolesivas que no son neuróticas ni psicóticas, cuyo estatuto colinda con cuerpos que encarnan el rechazo absoluto del otro. Quizás sean intentos desesperados de separación —historias de niñas dóciles, sobreadaptadas a un narcisismo parental que no trasvasa sino que arrasa.
Ahí el trabajo clínico es anterior a la interpretación: tejer un cuerpo sujeto a la vida. El trayecto de la caricia a la escritura.
Mecanismos: conversión, somatización, descarga, pasaje al acto.
Lecturas sugeridas
Freud, «Más allá del principio de placer» (1920) e «Inhibición, síntoma y angustia» (1926)
Pontalis, Entre el sueño y el dolor
Bleichmar, La fundación de lo inconsciente
Sábado 5 de septiembre · 11:00
La Cafebrería — Dublé Almeyda 3541, Ñuñoa
Forma(Conversa)ción permanente: Psicoanálisis para descolonizar/se
Con Albana Paganini Albana Paganini Paradeda y Paloma Castillo Paloma Castillo