29/07/2026
Freud llegó a la transferencia por el lado del fracaso. Sus pacientes no recordaban: repetían. Y lo repetían con él, ahí mismo, en la consulta, en el modo de llegar tarde, de callarse, de enamorarse. Pudo haber tratado eso como un ruido que había que sacar del camino. Escribió, en cambio, que la batalla decisiva se libra en ese terreno.
Campo de batalla. La palabra es de él. Habla de que hay algo en juego que se puede perder.
Durante este año hemos venido nombrando defensas: la represión, la desmentida, la escisión. Las hemos leído en la época, en el país, en lo que el sistema hace con nosotros. Esta sesión las devuelve al lugar donde se ven trabajar en vivo, dirigidas a alguien que está sentado enfrente y que tampoco es neutro.
Porque la transferencia le entrega al analista un poder que no pidió y que igual recibe. Ahí se abre la pregunta que nos interesa: qué hace uno con ese lugar. Se puede ocupar como quien detenta un saber. Se puede sostener sabiendo que la propia falta también está en la sala. La diferencia entre una cosa y otra no es técnica, es ética, y decide bastante más de lo que solemos admitir. Vamos a conversar sobre eso: la resistencia, el acting out, el amor de transferencia y lo que se repite cuando no se puede decir.
Sábado 8 de agosto, 11:00 hrs.
La Cafebrería, Dublé Almeyda 3541, Ñuñoa.
Entrada liberada, sin inscripción previa.