12/08/2025
En los meses fríos, el uso de ropa gruesa, ajustada o húmeda puede generar un ambiente perfecto para que se desarrollen hongos en distintas zonas del cuerpo. Por eso, es importante conocer los síntomas, aprender a prevenirlos y saber cómo actuar si aparecen.
“Me pica la entrepierna como si estuviera irritada”, “tengo picazón en las axilas” o “siento ardor pero no sé por qué”… Son comentarios más comunes de lo que crees durante el invierno. Y aunque muchas veces se ignoran o se atribuyen al roce o al frío, pueden ser señales de una infección por hongos.
En los meses fríos, el uso de ropa gruesa, ajustada o húmeda puede generar un ambiente perfecto para que se desarrollen hongos en distintas zonas del cuerpo. Por eso, es importante conocer los síntomas, aprender a prevenirlos y saber cómo actuar si aparecen.
¿Por qué aparecen hongos en la piel durante el invierno?
Aunque solemos asociar los hongos con el calor y el sudor del verano, el invierno no es una excepción. Durante esta época usamos varias capas de ropa, muchas veces de materiales que no permiten la transpiración.
Además, el calor corporal se acumula debajo de estas prendas, generando humedad en zonas como las ingles, axilas, entre los muslos, bajo los senos o en los pliegues de la piel.
Si a esto le sumamos la ropa interior ajustada, las pantimedias, los jeans apretados o incluso quedarse con la ropa húmeda después de mojarse o transpirar, el riesgo de infecciones por hongos aumenta considerablemente.
Zonas más afectadas por hongos en invierno
Los hongos necesitan humedad, calor y oscuridad para crecer. Estas son algunas de las zonas más afectadas:
-Ingle y zona ge***al (en hombres y mujeres)
-Axilas
-Debajo de los senos
-Pliegues de la piel o entre los dedos
-Zona perianal
-Área interna de los muslo
Síntomas frecuentes de hongos en la piel y zonas íntimas
Estos síntomas pueden comenzar de forma leve y aumentar con el paso de los días:
-Picazón constante o que aparece en ciertos momentos
-Enrojecimiento o áreas de piel más oscuras
-Sensación de ardor leve al contacto o al o***a
-Descamación o sensación de piel reseca y áspera
-Mal olor o sensación de humedad continua
-Irritación