14/08/2026
Respirar también es aprender a escucharte. 🫁
En esta sesión no buscamos simplemente “respirar más lento”. Guiamos la atención hacia la respiración consciente y exploramos un ritmo cercano a 0,1 Hz, equivalente aproximadamente a 6 respiraciones por minuto, un rango que ha sido ampliamente estudiado por su relación con la regulación autonómica.
Pero hay algo todavía más importante:
¿Cómo acompañamos a una persona mientras atraviesa ese proceso?
Como facilitador de este método de masaje, no se trata de imponer una respiración ni de llevar al cuerpo a un estado determinado.
Se trata de observar.
Escuchar.
Dar espacio.
Regular el ritmo.
Y acompañar con sensibilidad.
Porque cada sistema nervioso responde de una manera diferente.
La técnica importa, pero la presencia de quien acompaña también forma parte de la experiencia.
El masaje puede convertirse así en un espacio donde el cuerpo no solo recibe estímulos, sino donde también aprende a sentirse seguro para habitarse nuevamente.
Método Aiken® | Volver a habitar el cuerpo.