15/06/2026
En Chile, muchos niños y adolescentes tienen su primer celular cerca de los 10 años, y cada vez más parte de su vida social ocurre en espacios que los adultos no siempre vemos: chats, juegos online, grupos de WhatsApp, TikTok, Discord, Instagram o
mensajes privados.
Y ahí no solo “se entretienen”. También pueden encontrarse con burlas, exclusión de grupos, ciberacoso, contacto con desconocidos, presión por mandar fotos, contenido sexualizado, apuestas, discursos violentos, retos peligrosos o comparaciones que afectan su autoestima.
Por eso, acompañar no es espiar.
Es conversar, conocer las plataformas que usan, poner límites claros y estar disponibles cuando algo
les incomoda.
Porque estar en la pieza no siempre significa estar protegido.
El internet también es un lugar, y aprender a mirarlo con lucidez es una forma de cuidar.
Si te preocupa el uso de pantallas, el aislamiento o la vida digital de tu hijo, podemos orientarte.💛