17/05/2026
Una casa de los años 70 transformada en un café y restaurante de barrio con una terraza preciosa, tonos pistacho y una atmósfera que invita a quedarse horas.
El brunch acá es protagonista todos los días. Café bien hecho, platos ricos, ambiente relajado, pet friendly y hasta con espacio para niños. De esos lugares que se sienten escondidos, pero que apenas los conoces quieres volver.
Perfecto para una mañana lenta, una conversación larga y un buen latte al sol.