16/08/2026
Hay gente que ama quedarse en la orilla.
Y hay gente que necesita saber
qué hay en la profundidad.
Desde la superficie,
el océano parece uno solo.
Pero quien ha bajado,
sabe que hay cientos de mundos allá .
Hay conversaciones que sólo existen
a cierta profundidad.
Hay colores, silencios y formas
de vida que nadie podría imaginar
desde la orilla.
¿Muy bello? Sí
¿Intenso ? Sí y además, en veces las corrientes te revuelcan.
¿Y qué?
Las cosas que se ven ahí abajo no las conoce quien ha pasado la vida en la orilla.
Cada quien termina creyendo
que el océano que conoce
es todo el océano.
Y no les falta amor o comprensión. Simplemente nadie puede sentir fascinación por una profundidad
que nunca ha habitado.
¿Cómo podrían maravillarse con algo que ni siquiera conciben que existe?
Ahora imagina, que mientras haces todo eso, hay alguien a tu lado que sonríe cada vez que decides volver a bajar.
Que escucha fascinado
todo lo que encontraste.
Que disfruta verte descubrir un mundo
que para la mayoría no es visible
y que tampoco pueden entender.
Y ahora imagina lo contrario.
Alguien que pasa la vida gritándote
que regreses a la orilla.
Que no entiende
por qué no te conformas.
Que quisiera convencerte
de que la superficie es suficiente.
El otro no es malo.
Sólo están enamorados
de mares distintos.
Y cuando uno necesita profundidad
para sentirse vivo mientras el otro
sólo encuentra paz en la orilla,
el dolor termina siendo el único territorio compartido.
Y entonces se acaba la poesía…
Hay personas que aman mejor.
Viven fascinadas por eso
que te hace distinto.
No quieren corregirlo.
Lo observan con asombro.
No necesitan entender
por qué bajas tan profundo.
Sólo necesitan nunca intentar
convencerte de vivir en la orilla.
Hay personas que aman
mirar el mar.
Y hay personas que nacieron para descubrir qué hay debajo de él.
Tal vez por eso encontrar
a tus personas en el mundo
cambia tanto la vida.
Encuentra a alguien que,
de vez en cuando,
también quiera bajar contigo. 💜