13/07/2026
“Si se me escapa un poco de o***a cuando entreno es porque estoy levantando pesado.”
Probablemente has escuchado esta frase más de una vez. Incluso hay quienes la consideran una especie de “medalla de honor” dentro del entrenamiento.
Pero la evidencia científica nos dice otra cosa.
Los escapes de o***a durante el ejercicio no son un indicador de progreso, fuerza o de que estés entrenando mejor. Lo que indican es que, en ese momento, las demandas del ejercicio están superando la capacidad del sistema que controla las presiones dentro del abdomen y sostiene los órganos pélvicos.
Y ese sistema no depende únicamente del piso pélvico.
También participan la respiración, el diafragma, la musculatura abdominal profunda, la coordinación del movimiento, la técnica del ejercicio, la gestión de las cargas y la progresión del entrenamiento.
Dos consejos que pueden ayudarte:
✔️ Trabaja con tu respiración y piso pélvico. Siempre se habla de que exhalar durante el esfuerzo ayuda a distribuir mejor las presiones y disminuir la carga sobre el piso pélvico, pero la verdad es que debería funcionar así en inspiración, apnea y exhalación.
✔️ Progresa las cargas de forma gradual. No se trata solo de levantar más peso, sino de que tu cuerpo pueda responder adecuadamente a esa demanda.
Entrenar debería hacerte sentir más fuerte y más segura, no obligarte a normalizar síntomas.
🤍 Si presentas escapes al correr, saltar, levantar peso o entrenar, no significa que debas dejar el deporte. Significa que tu cuerpo merece una evaluación para entender qué está ocurriendo y ayudarte a seguir entrenando con confianza.
¿Alguna vez escuchaste que los escapes eran “normales” cuando entrenabas? Cuéntanos en los comentarios.