01/09/2026
Donde la vida florece, el amor ha plantado su semilla primero. Todo comenzó en el abrazo de nuestros padres, varón y mujer, el sagrado umbral donde el amor encendió la chispa de nuestro existir.
Allí donde se logra la vida, se ha logrado el amor. En primer lugar el amor entre nuestros padres como hombre y mujer. Con él se ha iniciado nuestra vida.
¿Existe algo más grande que ese amor? Como consecuencia de ese amor ¿es posible traer al mundo algo más maravilloso que un niño? En ese amor se manifiesta esa misma fuerza creadora con la cual un espíritu eterno creó al mundo y dijo: “Qué se haga”. ¿No dijeron nuestros padres con su amor en el momento en que nosotros surgíamos de ese amor las mismas palabras que Dios: “Qué se haga”, y que tuvieron la misma influencia que cuando él dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen”?
¿Cómo era la imagen de la que se creó el primer hombre? En la Biblia se dice: “Él los creó como hombre y mujer”.
¿Por qué él los creó como hombre y mujer? Cuando ellos como hombre y mujer vean en sí mismos una obra de amor de Dios proseguirán con su creación según su imagen y crearán con su amor un nuevo hombre y una mujer, varones y niñas, para que a su vez ellos, como hombre y mujer, vuelvan a crear vida a imagen y semejanza de Dios.
¿Qué dijo Dios después que hizo al hombre como coronación de la creación? Él dijo: “Esto está muy bien”.
La pregunta es: ¿Respetamos nosotros la dimensión del amor de nuestros padres como punto más alto y como meta de la creación de Dios? ¿Estamos frente a ellos con el mismo recogimiento que ante Dios?
¿Dónde se manifiestan la dimensión y el amor de Dios con mayor fuerza que en el amor de nuestros padres a través del cual ellos se convirtieron en nuestros padres?
¿Dónde se inicia entonces nuestro amor? Allí donde nuestra vida comenzó: con el amor de nuestros padres entre ellos y por nosotros, y en respuesta a su amor con nuestro amor por ellos como nuestros padres.
¿En nuestra respuesta a ellos hemos incorporado a nuestra conciencia la dimensión de su amor y la hemos realmente guardado en el fondo de nuestra alma y nuestro corazón con todas las consecuencias que tenga para ellos y para nosotros, tanto en la totalidad de su dimensión como en sus implicancias para nuestra vida futura? Si es así, qué diferente será entonces nuestra manera de vivir y amar.
Las mujeres
Tenemos que tener en cuenta que las mujeres lo tienen más difícil que los hombres porque sus destinos y sus determinantes de vida –es decir su vida- son más difíciles de vivir que para los hombres. Por esa razón algunas hijas tienen miedo de ser mujeres y prefieren refugiarse en el área de influencia del padre a permanecer en el área de influencia de la madre. Pero el único camino que tiene una muchacha de convertirse realmente en una mujer es situarse en el área de influencia de su madre –y eso ocurre cuando ella la respeta y honra. Cuando en una constelación son incluidas varias generaciones, una mujer obtiene fuerza de la fortaleza de las mujeres que están detrás de ella – de su madre, sus abuelas, sus bisabuelas, etc.… Una mujer es más atractiva para un hombre cuando éste siente en ella esa poderosa fuerza femenina. Esto pudo verse aquí con mucha claridad.
Lo mismo vale para los hombres. Con frecuencia a los hombres se les niega el respeto en la familia cuando ellos se comportan como si fuesen superiores a los demás. Ellos miran a los otros desde arriba. De esa manera ellos miran hacia abajo a su propio padre y lo ven delante de sí. Distinto es cuando ese hombre ve a su padre detrás de él. Un hombre que sabe que su padre está detrás de él – y detrás de su padre su abuelo y su bisabuelo – puede acumular fuerza masculina. Él podrá entonces deponer su actitud de superioridad con respecto a su padre y a las otras personas.
Vinculos.
Cada familia se rige por vínculos y leyes que parecen secretos, los "órdenes del amor". Cada familia es un campo de conciencia colectiva que va más allá de la individualidad. Cuando esta orden se rompe, por ejemplo, la exclusión de un miembro de la familia (muerte, crímenes o dramas de otro tipo), alguien "toma el lugar" de los excluidos y "toma su destino" y esto puede llevar a enfermedades y inclusive a la muerte.
Esta es la tesis del psicoterapeuta alemán Bert Hellinger, que desarrolló la terapia Sistémica de "constelaciones familiares". Esa descubre y pone a la luz las relaciones familiares para entender nuestras actitudes que a menudo son bajo la influencia de sentimientos que no nos pertenecen y podemos deshacerse de ellos.
Cuando miramos el cielo nocturno, vemos miles de "constelaciones". Algunas son más grandes, otras más pequeñas. Algunas son más espectaculares, otras más remotas, pero inevitablemente, son todas hermosas y parecen en su lugar, bajo un "orden armónico " que nadie puede comprender en verdad.
Los científicos y los astrónomos pueden explicar muchas cosas, pero no pueden explicar científicamente cual es la fuerza que las mantiene en esa configuración. Ellas están ahí, maravillosas y brillante en un orden de amor y armonía que observamos asombrados disfrutando de su belleza y majestuosidad como niños soñando.
Hay un "orden" incluso en las relaciones familiares, como en todas partes en el universo.
A veces sucede, sin embargo, que inconscientemente salimos del “orden “y se crea una presión en el sistema que quiere volver a su armonía.
Esta presión inconsciente crea sufrimiento en las relaciones afectivas, en el lugar de trabajo, en la relación con el dinero y la salud.
Las cosas no solucionadas reaparecen hasta que no sean resueltas.
Esto ocurre no sólo en el curso de una vida, pero continúa en el tiempo, por generaciones. Esta es “la Herencia del Orden Familiar “
En su trabajo con las familias y los niños Hellinger había notado que en algunos casos los hijos se llevaban problemas emocionales no resueltos de los antepasados y otros miembros de la familia.
Hellinger habla de cómo llegó a sentir curiosidad por un niño que estaba muy emocionado de escuchar la historia de Otelo.
El era demasiado joven para haber conocido y comprendido esta historia, e instintivamente Hellinger le preguntó al niño si había alguien en su familia que había actuado como Otelo. El niño dijo que sí y le contó la historia de su antepasado.
Hellinger se dio cuenta de que el bebé había sido un "enredo", que el niño había tomado inconscientemente el sufrimiento y las emociones que tenía su antepasado.
Esto significa que en el pasado, si un miembro de la familia ha sido excluido, olvidado o rechazado, y no se reconoce en el "sistema" de la familia, es "reemplazado" inconscientemente por otra persona que se identifica con él/ella, incluso en las generaciones posteriores. Hasta que no se reconoce este miembro de la familia, no se le da el amor, respeto y la atención que necesita y hasta que no se “deja ir” con amor, se queda en la conciencia del grupo y algún miembro puede tomar su destino.
Si una mujer está repudiada o un hombre perdido en la guerra o un niño abandonado o hay un ab**to o la muerte de un familiar, puede ocurrir que en las generaciones siguientes un recién nacido inconscientemente toma el lugar del ancestro repudiado o mu**to ( a veces también se le llama con el mismo nombre), siguiendo la misma suerte, a veces expresando sus mismas emociones y a veces inconscientemente siguiéndolo en la muerte.
"Un día", dice Hellinger en su libro Reconocer lo que es "me di cuenta de que los sentimientos expresados por una mujer que yo no me podía explicar, no eran en realidad los suyos y habían sido " adquiridos”.
Esta persona asumía en ella misma los sentimientos de otro miembro de la familia. “Para Hellinger, la familia es un sistema regido por ciertos principios:
En primer lugar el amor y para resolver los problemas sólo hay el amor.
Los niños asumen el papel de otro miembro de la familia "excluido" y no respetado por amor y por solidaridad inconsciente.
Según Hellinger, hay básicamente tres dinámicas de "enredo" (es decir, la tendencia a seguir destinos y pensamientos de antepasados o de otros miembros de la familia):
"Yo te seguiré en la muerte o la enfermedad o el destino",
"Prefiero morir por ti"
"Quiero expiar su pecado."
Nuestro Ser siempre va hacia el amor, aunque esté distorsionado.
En mi experiencia he visto personas que enfermaban porque querían seguir inconscientemente alguien en la familia que había mu**to físicamente: ellas se llevaban el peso de esta muerte porque no era suficientemente reconocida.
El dolor para la perdida se queda en la conciencia del grupo familiar hasta que no es visto y no se tenga debidamente en cuenta.
La persona que quería morir, inconscientemente estaba "enredada", quiere decir perpetuaba el destino del antepasado mu**to, hasta que ella se dio cuenta de la situación y lo dejó ir retomando su lugar y su dignidad.
A veces, el dolor por la pérdida de un ser querido crea una carga emocional que contiene la energía de la persona mu**ta en la familia hasta que esta carga no es observada y puesta en libertad.
Otro ejemplo puede ser lo de una madre que pierde a un hijo.
No puede desapegarse de la perdida y no acepta su muerte, hasta el punto de que en un nivel subconsciente quiere seguirlo. Después de un tiempo "viene otro hijo y otro. El último niño comienza a sufrir de enfermedades graves y riesgo de muerte.
Podría ser que el último niño este "enredado", porque el hijo mu**to todavía está en el sistema y el último hijo de la familia, por el bien de la madre a quien le gustaría seguir a su hijo mu**to, inconscientemente decide hacerlo el mismo por amor a su madre.
El movimiento del alma
Existe un sistema que se mueve siempre hacia el equilibrio y la armonía.
Eso lo vemos en el ser humano, en el grupo familiar y en el Universo entero.
El alma está siempre en movimiento hacia la resolución y la reconciliación, sólo necesitamos aprender a observar su movimiento para restaurar el amor y la paz dentro de la familia y dentro de nosotros mismos.
Las Constelaciones son un muy hermoso, eficaz y emocionante sistema para representar lo que ocurre en la familia (u organización) y lleva al ser humano más cerca de sí mismo y de su corazón, pone orden en nuestro inconsciente sobre las cuestiones de la familia y mucho más allá.
Si por ejemplo tenemos una relación con nuestra madre un poco difícil y entendemos porque, podemos tratar de ver lo que hay detrás, cuáles son los temas inconscientes que han tenido el control de la situación y qué podemos hacer para crecer y vivir una vida más plena.
Nosotros necesitamos ver lo que necesita ser visto (Hellinger dice: “Reconocer lo que hay"), los demás, es decir, la curación es sólo una consecuencia, parte del movimiento del alma, que por supuesto va hacia el amor.
Al final, no se trata de amar más, sino de amar con más conciencia.
Las Constelaciones son un método que desencadena en el inconsciente de un individuo un movimiento que va hacia la solución del problema logrando armonía y paz allí donde se necesita.
Nosotros, que estamos acostumbrados a dar espacio y atención a todo lo que es externo, tenemos que aprender a observar lo que sucede dentro de nosotros.
Lo qué sucede en el interior es sin duda meno evidente, pero trasciende el espacio y el tiempo para quedarse con nosotros. Vuelve hasta que lo vemos y lo reconocemos.
No necesitamos esforzarnos por ser mejores y tratar de mantener una imagen que nos da seguridad. Sólo tenemos que mirar lo que nos provoca sufrimiento y suavemente seguir el movimiento de nuestros verdaderos sentimientos que se esconden en las profundidades de nuestro corazón.
De esta manera vamos a traer más amor en nuestro ser y aprendiendo a darnos amor, aprendemos a darlo a los demás.
Cómo funcionan las Constelaciones Sistémicas Familiares
El Facilitador, guía a las personas en el proceso de integración que lleva a la reconciliación con la familia y con el mundo.
En las sesiones de Constelaciones Familiares, el participante puede trabajar con la familia de origen o en la actual. Después de una breve entrevista con el Facilitador, el participante elije algunas personas en el grupo, tomando el papel de los miembros más importantes de su familia. Así se reconstruye la estructura familiar.
El protagonista, es decir, el participante, en silencio, pone estos miembros de la familia de pie en la habitación y en una posición relacionada unos con otros, sin tomar ninguna postura especial. La persona elige también un representante para sí mismo.
En algún momento - esta es la experiencia más increíble – quedándose en el silencio y en su propio cuerpo, los participantes comienzan a sentir sensaciones, emociones y pensamientos de la persona que están representando y expresan sus diferentes caracteres.
De este modo, en el sistema familiar, recreado para la ocasión, los mecanismos de diferentes informaciones pronto se hacen evidentes.
Al revelar “ las distancias “y “ las cercanías” distorsionadas, el facilitador puede intentar "poner en orden" las posiciones de los miembros, señalando el camino hacia una visión de una familia emocionalmente más sana, donde la gente puede sentirse más libre de las cargas que se trae del pasado.
En este punto, los participantes pueden empezar a sentir el deseo hacia un movimiento espontáneo amoroso hacia el cambio de posición en la representación y puede suceder una reconciliación amorosa espontanea con algún miembro de la familia.
Esto es lo que Hellinger llama "el movimiento del alma."
Aquellos que representan los miembros de la familia pueden sentir sentimientos muy intensos como: tristeza profunda, desesperación o dolor, rabia asesina o remordimiento de conciencia, con dolores físicos asociados a estos estados de ánimo o sensación de alegría intensa y de expansión del corazón.
Sin embargo, esto no hace daño, sino que fortalece la participación en los sentimientos humanos y es un poderoso intercambio de experiencias a un nivel tal vez nunca percibido en toda la vida. El efecto es profundamente benéfico y liberador.
El trabajo está dirigido a todos pero puede ofrecer sugerencias y herramientas de trabajo muy valioso a médicos, psicólogos, psicoterapeutas, kinesiólogos, profesores, educador, trabajadores sociales.
“La injusticia de la exclusión se expía en el linaje familiar por otro miembro.
Lo que sucede, sucede por amor y y lo que por amor viene mantenido se puede disolver sólo en el amor.
Hay un futuro para aquellos que están en sintonía con el pasado.
Lo qué es más grande en los seres humanos es que los hace iguales a todos los demás.
Cualquier otra cosa que desvié más alta o más baja de lo que es común a todos los seres humanos nos disminuye.
Si sabemos esto, podemos desarrollar un profundo respeto por cada ser humano.
Agradecer me hace grande. Porque si agradezco, lo tomo como un regalo de lo que el otro me da.
Me enriquece porque lo tomo. Al mismo tiempo, lo que tomo agradeciendo no lo puedo perder más.
El agradecimiento me permite preservar y multiplicar. Tiene el efecto de la lluvia y el sol cálido en una planta joven. Ella florece.
Si yo honro a mis padres y les doy un lugar en frente de mí, los veo equiparado a todos los demás.
Los veo así como ellos también se ven, equiparados a todos los otros padres en el servicio de la vida. Si yo los honro reconozco su grandeza. Al mismo tiempo, abro mi corazón a lo que a través de ellos y con ellos se me ha dado.
Esta apertura me hace capaz y con derecho a tomar todo de ellos, en toda su plenitud”
Bert Centro Bert Hellinger: Resonancia - Trauma -Constelaciones Familiares💙
❝𝙊𝙟𝙖𝙡𝙖́ 𝙉𝙤 𝙎𝙚 𝙏𝙚 𝙋𝙖𝙨𝙚 𝙡𝙖 𝙑𝙞𝙙𝙖 𝙎𝙞𝙣 𝙀𝙡 𝙂𝙪𝙨𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝘾𝙤𝙣𝙤𝙘𝙚𝙧𝙩𝙚...❞
Franz Ruppert desarrolló una metodología propia de las constelaciones basada en el conocimiento de que los traumas o heridas emocionales tempranas conducen a fragmentaciones psíquicas: “yo traumatizado“, “yo en estrategias de supervivencia“ al trauma y “yo sano“.
El punto central del trabajo ya no es el sistema familiar del cliente, aunque sí se toma en cuenta, sino el sistema interior de las partes de su psique. El cliente no solo vuelve a estar en paz con su familia, sino consigo mismo.
𝗛𝘂𝗺𝗯𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗗𝗲𝗹 𝗣𝗼𝘇𝗼 𝗟𝗼́𝗽𝗲𝘇
Psicoanalista Relacional · Constelador Sistémico
Online o presencial: 9 7452 9378 🖍️
📙 𝗔𝗣𝗔𝗣Á𝗖𝗛𝗔𝗧𝗘: 𝗨𝗻 𝗹𝗶𝗯𝗿𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗲 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗻𝘀𝗲ñ𝗮
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Para el viajero decidido a descifrar su mapa interior, esta obra despliega la Filosofía del Amor en Acción de Bert Hellinger, las constelaciones familiares y, el Método de Resonancia Límbica Trifocal, una brújula en tres tiempos:
𝗘𝗹 𝗖𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼: Que guarda el eco de los silencios antiguos.
𝗟𝗮𝘀 𝗣𝗮𝗿𝘁𝗲𝘀: Que aguardan en la sombra el alivio de ser miradas.
𝗘𝗹 𝗦í𝗺𝗯𝗼𝗹𝗼: Que pronuncia lo que la lengua humana no alcanza a decir.
A través de relatos, casos de estudio y ejercicios guiados, podrás sanar las heridas transgeneracionales y los traumas de la infancia al ritmo pausado de tu propia respiración.
La lectura y los ejercicios del libro y la sesión terapéutica (individual o en pareja) se complementan con la eficacia de una constelación guiada por quien aprendió el oficio directamente con Bert Hellinger de mentor (1998-2001).
El método TriFocal en sesión de una hora:
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