06/05/2026
Hay algo que muchos profesionales pasan por alto cuando evalúan daño psíquico: no basta con detectar sufrimiento psicológico.
La pregunta forense no es solo si la persona está mal.
La pregunta es: ¿cómo se produjo ese daño y qué evidencia permite sostener esa relación?
Por eso, el profesor José Manuel Muñoz Vicente plantea variables clave que deben evaluarse:
• El mecanismo lesional: cómo ocurrieron los hechos denunciados y de qué forma podrían haber impactado psicológicamente.
Y ojo: preguntar por los hechos no es para determinar credibilidad testimonial, sino para analizar su potencial lesivo.
• El estado psicopatológico actual: qué síntomas existen, cómo se organizan y si configuran un cuadro clínicamente relevante.
• Otros factores estresores y variables moduladoras: las llamadas concausas.
Porque en peritaje no puedes asumir automáticamente que todo malestar psicológico deriva de los hechos denunciados.
Ahí está una de las diferencias más importantes entre identificar el sufrimiento… y poder demostrar técnicamente que es daño psíquico.