16/06/2026
“Tú qué eres psicóloga…
“Y eso que tú eres psicóloga…
Son frases que escucho con frecuencia en conversaciones cotidianas.
A veces aparecen desde la curiosidad genuina y otras desde la idea de que, por ser psicóloga, debería pensar, sentir o reaccionar de determinada manera.
Y es que por ser psicóloga las personas asumen que tienes todo resuelto. Que nunca te equivocas, que siempre reaccionas de la manera “correcta”, que “deberías” regular perfectamente tus emociones y que tienes respuestas para todo.
También existe la idea de que estamos en “modo psicóloga” todo el tiempo. Como si en una reunión familiar, una salida con amigos o cualquier conversación cotidiana estuviéramos constantemente analizando a los demás o supiéramos exactamente cómo actuar ante cada situación.
Ser psicóloga no me hace inmune a las emociones. Solo me recuerda que sentirlas también es parte de ser humana.
Porque la salud mental no consiste en no sentir, sino en aprender a relacionarnos con lo que sentimos de una manera más amable y flexible.
Humanizar mi profesión empieza por recordar que antes de ser psicóloga, soy persona y también estoy en mi propio proceso 🤍