23/01/2023
Buena semana a tod@s!
Que el dolor es una experiencia única e intransferible es una cuestión que afortunadamente a pocos escapa ya.
A lo largo de los últimos años se ha profundizado, al igual que en otros campos, en investigación de los mecanismos que subyacen, participan y rodean la experiencia dolorosa, dando pie a cambios interpretativos más allá de un modelo biomédico clásico donde la relación daño-dolor y viceversa estaba claramente establecida y justificada.
Como fisios no podemos pasar sin hacer referencia a la figura de L. Gifford y su Modelo de Organismo Maduro, una apuesta por una visión más compleja y, como no, más completa del dolor y sus condicionantes, justificando que dolor y daño no siempre van de la mano ni en proporciones relativas.
Aún así, y debido a este avance, no podemos olvidar que el tejido es relevante en el desarrollo del dolor y por tanto, atender a él, por supuesto, sin mensajes nocébicos, desde un enfoque realista y basado en la evidencia actual, observar los datos que nos ofrecen publicaciones que analizan la relación de estas variables.
Nos parece significativo encontrar publicaciones como la que hoy os referenciamos en las que la cantidad de hallazgos relevantes en RMN puedan estar relacionados con los eventos de dolor del paciente.
Curioso, o no?