07/06/2026
ᑕIᗴᖇᖇᗴ ᗪᗴ ᑕᑌᗩᖇᗴᑎ丅ᗴᑎᗩ 🌸
El día del parto nace un bebé, pero también nace una madre, una familia, una nueva forma de habitar la vida. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a honrar todo lo que quedó atrás para que esa transformación fuera posible.
Durante cuarenta días el cuerpo recuerda, se acomoda, sana. El corazón intenta comprender la magnitud del cambio. La mujer transita un territorio profundo entre quien era y quien está llegando a ser.
El cierre de cuarentena es una pausa sagrada para reconocer ese camino.
Es un momento para agradecer al cuerpo que gestó, parió y sostuvo.
Para nombrar las alegrías y los desafíos.
Para despedir aquello que ya cumplió su función.
Para recoger la fuerza dispersa y volver a sí misma.
No es un lujo.
No es una ceremonia más.
Es una forma de decirle a la madre: “te vemos”.
Tu transformación importa.
Tu historia importa.
Tu nacimiento también merece ser celebrado.
Hoy tuvimos la dicha de acompañar este paso junto a una familia que decidió detenerse, mirar lo vivido y honrar el camino recorrido.
Porque cuando una madre es sostenida, toda la comunidad florece con ella.
Si has parido hace poco, o si tu cuarentena pasó sin que nadie te sostuviera en ese umbral, recuerda que nunca es tarde para honrar tu tránsito. El cuerpo guarda memoria, pero también guarda la posibilidad de ser escuchado.
Que ninguna madre tenga que cruzar sola el puente hacia su nueva vida. 🌿
“Tu nacimiento también merece ser celebrado”