25/05/2026
Y entonces llegó el día tan esperado… el día que ellas eligieron para nacer, porque Dios ya había hablado con ellas.
Ese día en el que mi cuerpo temblaba, mi corazón latía tan fuerte que sentía que se salía de mi pecho. El día del frío, de un miedo imposible de explicar, pero también del amor más grande que he sentido en mi vida.
Ese día iba a conocer a las dos personitas que me eligieron como su mamá. Íbamos a dejar de ser tres corazones en un solo cuerpo para convertirnos en tres almas unidas para siempre.
Y entonces llegó aquel 24 de abril.
A las 11:44 nació Guadalupe, llegando a nuestras vidas con un amor infinito.
Y a las 11:45 nació Amalia, llenándonos de dulzura desde el primer instante.
Hoy puedo decir que la maternidad me ha mostrado los lados más difíciles y aterradores de la vida, pero también los más hermosos. Me ha enseñado lo que significa el amor más puro, más inmenso y más real que existe.
Las amo con toda mi alma, mis amores.