12/08/2026
Después de una situación como esta, ayudar también significa saber cómo cuidarnos emocionalmente. 🇨🇴🤍
Algunas recomendaciones:
• Difunde información que realmente ayude. Antes de compartir cadenas, audios, videos o noticias, verifica que provengan de fuentes oficiales. Compartir información falsa también puede aumentar el miedo de otras personas.
• Anticípate. Hablar en familia sobre qué hacer ante una nueva emergencia, identificar lugares seguros y tener un plan no significa vivir con miedo; significa estar preparados.
• Ponle límites a las redes sociales. Estar mirando videos, noticias y actualizaciones durante horas puede mantener a nuestro cerebro en estado de alerta. Infórmate, sí, pero también permítete desconectarte.
• No necesitas ver todos los videos. Exponerte repetidamente a imágenes del terremoto, daños o personas afectadas no necesariamente te mantiene mejor informado y puede aumentar la angustia.
• Valida lo que estás sintiendo. Después de experimentar una amenaza real es normal sentir miedo, ansiedad, estar más alerta, sobresaltarse con facilidad o pensar: “¿y si vuelve a pasar?”.
• Ayuda a tu cuerpo a regresar al presente. Respira, mira a tu alrededor, conecta con lo que estás haciendo en este momento y recuerda diferenciar entre “estoy sintiendo miedo” y “estoy en peligro en este momento”.
• Cuida especialmente lo que hablamos frente a los niños. Explícales lo ocurrido con palabras sencillas, evita exponerlos constantemente a imágenes alarmantes y permíteles hacer preguntas.
• Acompaña sin invalidar. En lugar de “cálmate”, “ya pasó” o “no piense en eso”, podemos decir: “entiendo que estés asustado, estoy aquí contigo”.
• Y si puedes ayudar, ayuda. Difunde puntos de apoyo, donaciones y necesidades verificadas. A veces compartir la información correcta también es una forma de aportar.
Después de una emergencia atendemos lo que pasó afuera, pero también necesitamos cuidar lo que está pasando por dentro. 🤍🇨🇴