12/05/2026
LA NEUROCIENCIA DA SU VEREDICTO: ESCRIBIR A MANO PUEDE SALVAR SU MEMORIA, CUIDAR SU CEREBRO Y MEJORAR EL APRENDIZAJE
Dejar el teclado para volver al papel activa redes neuronales que la tecnología no logra estimular en niños y adultos en Colombia.
Angie Tatiana Rodríguez Bernal
PERIODISTA10.05.2026 10:11Actualizado: 10.05.2026 10:11
En una época donde las tabletas y los computadores dominan las aulas y las oficinas de Colombia, un gesto tan sencillo como trazar letras sobre el papel parece quedar en el olvido.
La transición digital tiene un costo para nuestras capacidades mentales. Foto:iStock
Sin embargo, la ciencia advierte que esta transición digital tiene un costo para nuestras capacidades mentales. La escritura manual no es solo una técnica de registro; es un proceso complejo que moldea la estructura de nuestra mente.
La Dra. Catalina Alatorre Cruz, investigadora del Instituto de Neurobiología de la UNAM, señala que escribir a mano implica una actividad cerebral superior en comparación con el tecleo. Según explicó la experta en una entrevista para el portal de la institución, la diferencia radica en los niveles de procesamiento que el cerebro debe ejecutar.
“Cuando nosotros escribimos a mano, necesitamos codificar o decodificar la información en tres niveles: el fonológico, que consiste en pasar de lo que hablamos a lo que escribimos; la grafémica, que es el proceso de transformar los sonidos del lenguaje en letras o símbolos escritos; y el motor, que corresponde al acto físico de escribir”, afirmó la Alatorre Cruz.
El impacto en la memoria y el desarrollo
Al usar dispositivos electrónicos, el cerebro omite parte de esta carga cognitiva. Esto afecta directamente la forma en que retenemos datos. Tomar una fotografía de un tablero o copiar un texto digital no genera el mismo rastro en la memoria que el esfuerzo físico de redactar.
“La escritura a mano es una forma de memorizar, ya que la información se consolida más rápidamente. Por tanto, actividades como tomar fotos de los apuntes o copiar y pegar información digital no tienen el mismo impacto cognitivo, ya que no muchas áreas de nuestro cerebro están involucradas”, indicó Cruz.
El trazo manual genera patrones de conectividad mucho más robustos. Foto:Stock Adobe
Esta postura coincide con hallazgos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, donde se comprobó que el trazo manual genera patrones de conectividad mucho más robustos en áreas asociadas a la atención y la integración sensorial.
Beneficios más allá de las letras
La práctica constante de la caligrafía fortalece diversas funciones ejecutivas y habilidades físicas que son determinantes, especialmente durante la infancia:
• Planificación y organización del pensamiento.
• Coordinación óculo-manual.
• Autorregulación y atención.
• Control motor fino.
En niños de 5 y 6 años, estudios recientes realizados en España demostraron que quienes escriben a mano muestran una mejor retención de conceptos y una activación superior de las áreas vinculadas al lenguaje y el reconocimiento visual.
El valor especial de la letra cursiva
Aunque muchas instituciones han dejado de enseñar la letra pegada o cursiva, su valor neurológico es único. Al exigir un movimiento fluido y continuo, este estilo de escritura demanda una concentración mayor para no interrumpir la palabra, lo que entrena la inhibición cognitiva.
De acuerdo con la investigadora de la UNAM, la cursiva fortalece la precisión y la coordinación motriz de una forma que el teclado es incapaz de replicar, contribuyendo significativamente al desarrollo de las funciones ejecutivas del menor.
Un escudo contra el paso de los años
En los adultos y personas mayores, escribir a mano se convierte en una herramienta de salud pública. Este hábito alimenta la reserva cognitiva, permitiendo que el cerebro resista mejor los efectos del envejecimiento. Mantener la mente activa mediante la redacción manual ayuda a reducir el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo grave.
Incluso, la caligrafía sirve como un monitor de salud silencioso. Cambios drásticos en la forma de escribir pueden ser señales tempranas de enfermedades neurológicas progresivas, reflejando el estado de nuestra coordinación y procesos mentales.
Cómo recuperar el hábito en casa y la escuela
Para la Dra. Catalina Alatorre Cruz, el desafío actual es encontrar un equilibrio saludable entre la agilidad digital y el beneficio manual. La experta sugiere que no se debe ver lo manuscrito como algo anticuado, sino como una herramienta de desarrollo humano.
“No debemos dejar de lado la escritura manual. En las escuelas hay que implementar estrategias sencillas, como realizar tareas escritas a mano o incentivar la redacción de cartas y diarios personales. También es importante cambiar la percepción de que lo manuscrito es informal o anticuado; por el contrario, debe ser visto como una forma de arte, de pensamiento y de desarrollo humano”, concluyó la investigadora en su intervención para el Instituto de Neurobiología de la UNAM.
Fomentar la escritura de diarios, listas de compras a mano o el intercambio de notas personales son pasos simples para mantener vivo un proceso que, literalmente, enciende nuestro cerebro.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
Fuente. El Tiempo