23/07/2026
Pensar en la comida todo el día, sentir culpa después de comer o cancelar planes por miedo a lo que habrá para comer no es algo que deberías tener que normalizar.
Muchas personas creen que una mala relación con la comida solo existe cuando hay un diagnóstico. Pero, muchas veces, el malestar empieza mucho antes.
Cuando la comida ocupa gran parte de tu energía mental, cuando tu autoestima depende de un número en la báscula o cuando dejas de confiar en tu propio cuerpo, no solo se está viendo afectada tu alimentación: también puede estar viéndose afectada tu salud mental.
La relación con la comida debería darte energía para vivir, no convertirse en el centro de tu vida. Y si hoy te identificaste con varias de estas señales, recuerda esto: no tienes que esperar a que el problema sea “más grave” para buscar ayuda. Tu sufrimiento ya merece ser escuchado 💗🤲🏻.