12/08/2026
A veces, después de una situación que nos sacude como sociedad, toda nuestra atención se dirige —con razón— hacia quienes más lo necesitan. Queremos ayudar, compartir, acompañar, donar… pero hay una pregunta que también merece espacio: ¿cómo estás tú?
Quizás hoy tu familia está bien, tu casa está bien y puedes continuar con tu rutina. Y aun así puedes sentir miedo, ansiedad, tristeza, impotencia o simplemente una mezcla de emociones difícil de explicar.
Estar a salvo no significa necesariamente estar bien por dentro.
Cuidar nuestra salud también implica reconocer lo que sentimos, permitirnos hacer una pausa, alejarnos un momento de la sobreexposición a noticias, hablar con alguien, abrazar a quienes amamos y recuperar nuestra calma.
Porque pensar en nosotros mismos no nos hace menos solidarios. Al contrario: cuando estamos emocionalmente presentes y cuidamos nuestro propio bienestar, también tenemos más capacidad para sostener, acompañar y ser útiles a los demás.
Hoy quiero dejarte una pregunta, sin respuestas correctas:
¿Cómo estás tú? ¿Qué necesitas hoy para estar bien? 🤍
Cuidarnos para poder cuidar también es salud.