26/07/2023
El no contentamiento en el corazón, proviene no de las circunstancias sino de cómo interpretamos dichas circunstancias en nuestras vidas. Por lo general, la mente humana se está comparando con los que están a su alrededor, y detallando lo que se tiene o no se tiene en comparación con estos. Lo que termina trayendo con el paso del tiempo, amargura de espíritu.
El apóstol Pablo diría, “he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi circunstancia” y a esto necesitamos llegar. Agradeciendo por lo que tenemos y aprendiendo a disfrutar de ello.