08/07/2020
El contacto social es una necesidad intrínseca del ser y se configura como un factor protector frente a situaciones que generen dificultades en nuestra salud mental.
La nueva realidad que nos trae el distanciamiento social tiene como consecuencia cambios en la forma como nos relacionamos con las demás personas, por esta razón, resulta necesario cultivar nuestras relaciones sociales con la misma importancia con la que nos conectamos con nosotros mismos.
Comunicarnos con nuestras familias, amigos o grupos de personas con características en común sobre lo que nos ocurre emocional y físicamente beneficia directamente nuestra salud mental. Los grupos de apoyo funcionan como una barrera de contención y generadores de múltiples estrategias de afrontamiento que pueden cambiar positivamente el curso de una enfermedad mental.