03/06/2026
La astrología me acaba de regalar una lección importante.
Antes de la primera vuelta presidencial compartí mis análisis de los candidatos y mi lectura apuntaba a que Iván Cepeda y Paloma Valencia pasarían a segunda vuelta.
La realidad fue diferente.
Iván Cepeda sí pasó, pero quien lo acompañó fue Abelardo de la Espriella.
Y sí, me equivoqué.
Pero lejos de sentir frustración, siento gratitud.
Porque si algo he aprendido a lo largo de mi vida es que los aciertos nos dan confianza, pero los errores nos dan profundidad.
Cuando analicé la carta de Abelardo vi liderazgo, crecimiento y un enorme potencial político. Sin embargo, le di más peso a la activación de Quirón, la herida, que a la fuerza expansiva que también estaba presente en su carta.
Hoy entiendo que esa herida no necesariamente venía a detenerlo. Por eso decidí compartir esta reflexión con ustedes. Porque creo en la importancia de reconocer nuestros errores, aprender de ellos y seguir avanzando con humildad.
La astrología no consiste en defender el ego. Consiste en seguir estudiando, observando y afinando nuestra capacidad de interpretación.
Ahora comienza una nueva etapa. Volveré a analizar las cartas de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta presidencial.
Gracias por acompañarme en este camino.