23/07/2025
l estrés, la ansiedad y la depresión son respuestas psicofisiológicas que el organismo activa ante eventos interpretados como amenaza, peligro o pérdida. Si un evento se percibe como amenaza, predomina la activación ansiosa; si se percibe como pérdida, puede predominar una respuesta depresiva. El sistema nervioso autónomo (SNA) regula el equilibrio interno a través del sistema simpático (estado de alerta) y parasimpático (conservación de energía).
Según la OMS, suelen coexistir como una tríada, aunque también pueden manifestarse por separado. El estrés se presenta inicialmente al enfrentar una situación estresante. Incluso después de superado el evento, puede surgir ansiedad debido a la persistencia de mecanismos bioquímicos cerebrales, como la demanda sostenida de GABA. Con el tiempo, el agotamiento del eje hipocampo-amígdala y la disminución de serotonina, junto al aumento de cortisol, pueden favorecer la aparición de la depresión.
Implicación clínica: Comprender esta secuencia fisiopatológica es clave para el diagnóstico precoz, la intervención oportuna y la educación del paciente en el manejo del estrés y la salud mental.
Bibligrafía:
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-disorders
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/anxiety-disorders