06/08/2026
Dicen los abuelos que cuando el ser humano olvidó su origen, la tierra habló en silencio…
y de sus raíces nació el Yagé.
Pero esta medicina no habita en el día.
Es en la noche, cuando todo calla, que su espíritu despierta.
En la Maloka Luz del Sur, el fuego se enciende y los mundos se abren.
Los cantos despiertan lo invisible, y quien bebe no entra en la oscuridad…
entra en su verdad.
Allí, el alma recuerda.
Lo que dolía se revela, lo que estaba perdido regresa.
Porque el Yagé no muestra lo que quieres ver,
sino lo que necesitas sanar.
Y al llegar el amanecer, algo ha cambiado en silencio…
como si el espíritu hubiera vuelto a nacer.