05/04/2025
Hoy pensando, con el corazón lleno de tristeza, pero también de gratitud, para recordar a tres seres queridos que han dejado una huella imborrable en nuestras vidas: la tía Nora Andrade, Jairo andrade y Henry Andrade, En tan poco tiempo se fueron y nos han dejado un legado invaluable que siempre llevaré en mi corazón.
Como dijo Pablo Neruda: "El amor no se mira, se siente", y cada uno de ellos nos enseñó el verdadero significado del amor a Dios y a la familia. En este proceso de duelo, hemos descubierto quiénes son las personas que verdaderamente están a nuestro lado. Sus palabras y acciones nos han guiado en nuestro camino y nos han hecho reflexionar sobre lo que significa ser parte de esta familia.
La sonrisa, la fortaleza, el amor a Dios, la responsabilidad, la disciplina, el carácter y la fuerza de voluntad son solo algunas de las cualidades que ellos encarnaron y que esperamos seguir cultivando en nuestras vidas. Nos enseñaron no solo a ser un apoyo para los demás y a ayudar a quienes lo necesitan, sino también a vivir con un profundo amor hacia Dios, quien fue una fuente constante de fortaleza en sus vidas.
Como decía Mario Benedetti: "La vida es un instante que se escapa", y siempre recordaremos cómo valoraron el estudio, la cultura y la educación como pilares fundamentales. Gracias por todo lo que nos han transmitido; sus enseñanzas vivirán en nosotros y nos inspirarán a ser mejores cada día.
Los amo profundamente y aunque ya no estén físicamente con nosotros, su espíritu seguirá guiándonos en cada paso que demos. "No hay despedidas para nosotros", como dijo Khalil Gibran; su legado vivirá eternamente en nuestros corazones.