19/09/2026
Nuestra voz está presente en muchos momentos de la vida: cuando conversamos, trabajamos, enseñamos, cantamos, reímos o simplemente expresamos lo que sentimos. Por eso, cuando cambia, se vuelve ronca o presenta alguna dificultad de manera persistente, también merece nuestra atención.
La disfonía puede tener diferentes causas y no siempre debe normalizarse una alteración prolongada de la voz. Reconocer estos cambios y consultar oportunamente permite identificar su origen y recibir la orientación adecuada.
Hoy es una oportunidad para recordar que escuchar nuestra propia voz también es una forma de cuidar nuestra salud.