23/05/2026
¿Alguna vez una terapeuta ha llorado durante una sesión?
Nunca lo hemos contado.
Pero SI! Hemos llorado.
Por nuestros hijos. Por historias que nos tocan el alma. Por clientes que sin saberlo, nos recuerdan quiénes somos.
Esto es lo que pasa cuando trabajas con el corazón.
Somos humanas. Y eso nos hace mejores en lo que hacemos.