21/11/2022
La semana pasada fue una de esas que nadie se espera. Por una situación familiar tuve que salir corriendo de Mount Pocono y viajar a Miami a estar con alguien que nos necesitaba a mi mamá y a mí en ese momento, mi aventura se acabó de forma inesperada pero también hace parte del proceso aceptación y de que no todos los finales están escritos y van a ser color de rosa. Con esto los invito a no presionarse a nada, si hay que parar, paremos, si la vida cambia su rumbo, adaptémonos y esperemos siempre lo mejor.
Agradecida con Dios porque la historia familiar sí tuvo un final feliz y porque ya estoy en Colombia, desde dónde seguiré contando más sobre esa corta aventura que tuvo subidas y bajadas de las cuales aprendí un montón. 🎢🎢🎢