10/08/2026
En esos días en los que te dan ganas de escribirle, detente. Respira lento. No hagas nada.
Pregúntate: si le escribo, ¿qué estoy buscando realmente?
¿Alivio? ¿Validación? ¿Sentirme elegido otra vez?
A veces no necesitamos volver a buscar afuera lo que podemos empezar a darnos nosotros mismos.
Cada vez que decides no actuar desde la ansiedad, estás enseñándole algo nuevo a tu cerebro:
“Yo puedo sostenerme.”
Y cada vez que eliges sostenerte, fortaleces tu capacidad de elegirte. 💜