01/08/2026
Te dices a ti mismo: "Cuando tenga más tiempo", "Cuando ahorre un poco más", "Cuando haga ese diplomado", "Cuando me sienta más seguro". Y así pasan los meses, los proyectos se quedan en libretas bonitas y las ideas se pudren en la mente.
¿Te suena familiar?
Llamamos a esto la trampa del perfeccionismo defensivo.
No estás esperando porque de verdad necesites más información; estás esperando porque tu cerebro está intentando protegerte del dolor potencial de equivocarte, de que no salga como esperabas o de ser juzgado. El perfeccionismo no es buscar la excelencia; es un escudo de supervivencia.