14/08/2026
Esa mañana era un día cualquiera. Y en segundos, dejó de serlo.
Estaba sola con mis dos hijos en un piso 15. Uno dormía y al otro le preparaba el desayuno. Mi esposo había salido a trabajar y yo, por fortuna, ese día no tenía consulta.
Cuando comenzó a temblar corrí por ellos y nos refugiamos debajo de la mesa del comedor. Alguna vez mi esposo y yo habíamos hablado de que, si algo así ocurría, ese sería nuestro lugar para protegernos.
Y ahí estábamos los tres. Abrazados. Vulnerables. Orando a Dios y a la Virgen para que todo terminara.
Hubo un instante en el que realmente pensé que podía ser el final.
Cuando dejó de temblar, bajamos 15 pisos por las escaleras. Íbamos tan rápido como podíamos, pero para mí el tiempo se detuvo. Sentí que habían pasado años antes de llegar a la salida.
Gracias a Dios, mis hijos, mi familia, nuestro hogar, mi equipo y Melie estamos bien. Y soy profundamente consciente de que nuestra historia fue mucho más afortunada que la de muchas personas.
Pero también quiero decir algo que quizás muchos estén sintiendo: yo todavía tengo miedo.
El insomnio, la sensación de alerta, los recuerdos… sigo tratando de procesar lo que vivimos.
Y poco a poco estoy volviendo.
A mi familia, a mi rutina, a mi consulta, a mis pacientes y a hacer lo que amo. No porque ya lo haya superado, sino porque siento que parte de reconstruirnos está en volver a encontrarnos y acompañarnos.
Hoy Solo quiero decirles: aquí estamos.
A quienes todavía sienten miedo, tristeza o incertidumbre, los abrazo. Y a quienes atravesaron pérdidas o situaciones mucho más difíciles, todo mi cariño, respeto y solidaridad.
Quizás hoy no tengamos que sentirnos fuertes todo el tiempo. Quizás basta con avanzar un día a la vez, ayudándonos mano a mano.
Cali, vamos a reconstruirnos.
Junt@s. 🤍
Dra. Karen García
Melie Medicina Láser Especializada