14/03/2026
¿Te dijeron que era "normal" o que estabas "exagerando"?
Si alguna vez te sentiste culpable por cancelar planes, si te escondiste para llorar de dolor en el baño de la oficina o si te convencieron de que "ser mujer duele", este mensaje es para ti. Durante años, el silencio fue la norma.
Hoy, 14 de marzo, elegimos escuchar lo que tu cuerpo lleva años gritando.
Las señales que el mundo te pidió ignorar (pero yo escucho en consulta)
El "Endo-belly" que te hace cambiar de ropa: No es que hayas subido de peso de la nada; es tu abdomen reaccionando a una inflamación interna feroz que te hace sentir pesadez y una presión insoportable.
El miedo a la intimidad: Ese dolor profundo que se siente como una estocada no es falta de deseo ni "nervios". Son tus músculos pélvicos en un estado de defensa constante, protegiéndose de un dolor que ya conocen demasiado bien.
Sentarte es un sacrificio: Cuando la endometriosis afecta los ligamentos o el suelo pélvico, el simple hecho de estar sentada o caminar un tramo largo se convierte en una tortura de punzadas en el coxis o hacia las piernas.
La fatiga que te roba la vida: No es falta de sueño. Es el agotamiento sistémico de un cuerpo que lucha 24/7 contra lesiones y adherencias que nadie ve desde afuera.
La lucha con el baño: Sentir que o***ar o evacuar es una batalla contra tus propios músculos no es algo con lo que debas aprender a vivir.
Evaluación de la Realidad del Dolor
Validación Clínica: Reconocer que el dolor pélvico crónico tiene una base física real y no es una "baja tolerancia al dolor".
Funcionalidad Perdida: Analizar cuántas áreas de tu vida (laboral, sexual, social) han sido limitadas por la falta de un abordaje integral.
Derecho a la Rehabilitación: Entender que la fisioterapia de suelo pélvico es el puente para que tus músculos dejen de estar en modo "supervivencia" y vuelvan a ser funcionales.
Si leíste esto y sentiste que hablaba de ti: No estás loca, no eres exagerada y no tienes por qué aguantar. Comparte este post para que otra mujer sepa que su dolor tiene nombre, tiene explicación y, sobre todo, tiene un camino de tratamiento desde la fisioterapia.
Marzo es el mes de las que ya no se callan.
Wendy Rojas
Fisioterapeuta de Suelo Pélvico