03/09/2026
La combinación de luz infrarroja, masaje, radiofrecuencia corporal y electroestimulación muscular es una de las estrategias más efectivas en masajes para abordar la contractura dorsal. Cada tecnología actúa de forma sinérgica sobre el tejido afectado:
Luz Infrarroja y masaje (Fotobiomodulación): Penetra en las capas profundas de la piel, incrementando la microcirculación y el aporte de oxígeno en la zona dorsal. Este aumento de flujo sanguíneo acelera la eliminación de metabolitos inflamatorios y promueve la reparación celular del tejido muscular tenso.
Radiofrecuencia Corporal (Diatermia): Genera un calentamiento profundo en la musculatura (como los romboides y el trapecio). Este calor controlado reduce la viscosidad del tejido conectivo, relaja los espasmos musculares, aumenta la elasticidad de las fibras y calma los receptores del dolor (nociceptores), facilitando la descontracturación.
Electroestimulación Muscular: Al aplicar corrientes de baja o mediana frecuencia (como TENS o corrientes interferenciales) en la espalda alta, se estimula la liberación de endorfinas para aliviar el dolor sostenido. Además, induce contracciones y relajaciones rítmicas suaves que actúan como un "bombeo vascular", liberando la rigidez muscular de forma inmediata.
La combinación de calor profundo, reparación celular y modulación neuromuscular reduce significativamente la rigidez de la zona dorsal, devuelve el rango de movimiento y proporciona un alivio duradero del dolor.