11/08/2026
¿Te ha pasado que una discusión empieza por una cosa pequeña y termina convirtiéndose en una batalla por demostrar quién tiene razón?
En algún momento dejamos de intentar entendernos y empezamos a reunir argumentos para ganar.
Y cuando finalmente sentimos que ganamos, queda una pregunta bastante incómoda: ¿qué pasó con la relación mientras estábamos intentando tener razón?
Escribí sobre ese momento en el que una discusión deja de tratar del problema y empieza a tratar del orgullo.
La reflexión completa está en Substack.
En algunos conflictos llega un momento en que seguir discutiendo ya no sirve para descubrir quién tiene razón, sino para decidir qué estamos dispuestos a perder.