17/03/2026
En Monteverde me pasó algo que siempre intento explicarle a mis pacientes… pero que la naturaleza logra enseñar mucho mejor que cualquier teoría. 🌿
La naturaleza no es perfecta… y justamente por eso es tan hermosa.
Hay hojas quebradas , otras secas, otras brillantes y nuevas.
Hay árboles gigantes y otros apenas empezando.
Hay musgo, humedad, desorden, ciclos.
Nada está “mal”.
Todo está en proceso.
Y entonces pensé en nosotros.
En cómo a veces tratamos a nuestro cuerpo con una exigencia que jamás le pediríamos a la naturaleza.
Queremos que siempre esté igual, que no cambie, que no tenga etapas, que no tenga días buenos y días difíciles.
Pero somos seres vivos.
Y los seres vivos cambian, se transforman, se regeneran.
También tuve una experiencia preciosa en un restaurante donde la comida era casi arte.
Cada plato invitaba a algo que hemos olvidado mucho: usar los cinco sentidos para comer.
Ver los colores.
Oler.
Probar con calma.
Sentir las texturas.
Estar presentes.
qué diferente sería nuestra relación con la comida si comiéramos así… con curiosidad, con presencia, con respeto por nuestro cuerpo.
La naturaleza me recordó algo que quiero que nunca olvidemos:
No somos máquinas que hay que corregir.
Somos naturaleza.
Y como todo en la naturaleza, estamos en constante transformación.
A veces floreciendo.
A veces descansando.
A veces cambiando de forma.
Y eso… está bien.
🤍🤍🤍