22/02/2023
Los traumas no siempre son situaciones concretas que nos han causado un miedo extremo, sino que también pueden ser situaciones donde no nos hemos sentido respetados o integrados en nuestra vida y esto hace que arrastremos con esas consecuencias emocionales.
Cuando sentimos malestar emocional, muchas veces intentamos entender de dónde viene, antes de darle esa validez.
Hay situaciones que vemos claramente, pero en otras ocasiones no entendemos nada y es ahí menos probable que atendamos a nuestro dolor y pidamos ayuda.
Esto se debe a que, al no ver nada externo que lo esté causando, lo interiorizamos como si fuera parte de nuestra personalidad, es como "no me ha pasado nada, simplemente siempre he tenido ansiedad, será que soy así"
Con el tiempo esto puede convertirse en depresión o ansiedad y lo invalidamos porque “no nos ha pasado nada grave” por eso hay que entender las cosas que nos hicieron daño, analizando el momento de nuestra vida en el que sucedieron, incluso si en este momento lo vemos como una tontería pero en ese momento atrás nos afectó y fue una experiencia muy dura para nosotros.
La realidad, es que no es justo comparar vivencias a ese nivel, todas las personas nos vamos moldeando según nuestras experiencia de una forma distinta y no deberíamos tratar de esconder nuestro dolor solo porque no sepamos explicarlo.
La terapia sirve para analizar todas estas situaciones y también ver que etiquetas han dejado en nuestra autoestima y poder trabajar en ellas, así que, si te sientes así, pide ayuda, aunque “no te haya pasado nada grave”