03/11/2020
Como habréis escuchado la última semana en las noticias, la RAE incluyó el pronombre elle en su observatorio de palabras, en este observatorio es donde planean registrar aquellos términos nuevos que aparecen en la lengua hablada; por ejemplo, junto con elle también se incluyeron palabras como influencer o brillibrilli. Desafortunadamente, tras un par de días la RAE ha decidido eliminar elle de esta lista por el revuelo social que causó (sic).
En terapia Gestalt es habitual trabajar con polaridades y sobre todo en cómo nos movemos sobre ellas o nos quedamos fijades en uno de sus extremos. Se suelen ofrecer propuestas que invitan a explorar cómo es vivir el extremo opuesto de aquello que ya conozco. Por ejemplo, si siempre soy amable con todo el mundo, permitirme ser une borde durante un rato, para experimentarlo y añadirlo como una herramienta que puede ser valiosa en mi día a día, en definitiva crecer en experiencias y recursos.
Me gustaría reflexionar sobre el papel de la RAE y la polaridad autoridad-sumisión, yo personalmente siempre me he posicionado dándole la autoridad a la academia, como si fuesen ellos (no elles) quienes me dijesen cómo tengo que hablar. El tema es que en el primer artículo de sus estatutos dicen "tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico". La RAE es de alguna manera sumisa ante el ente vivo que es la lengua y ha de reflejar las evoluciones que la lengua sufra con el uso diario, las evoluciones que dictamos nosotres.
Hubiese sido maravilloso ver el lenguaje inclusivo dentro de la RAE y estoy seguro de que será algo de que pasará en unos años. Mientras tanto creo que todes tenemos que tomar conciencia de la posición de autoridad que tenemos como hispanohablantes, al fin y al cabo la RAE registra lo que nosotres hablamos. Para mi y espero que para vosotres también, es un momento de afianzarme en mi autoridad sobre el lenguaje inclusivo y mi responsabilidad para seguir luchando por un uso del lenguaje que no excluya a ningune.