03/06/2026
El huevo lleva décadas en el centro de un debate que hoy entendemos mucho mejor.
Durante años se recomendó limitarlo por el colesterol. Sin embargo, la evidencia actual muestra que, en la mayoría de las personas sanas, el consumo moderado de huevo no aumenta de forma significativa el riesgo cardiovascular.
Entonces, ¿por qué sigue generando tanta discusión?
Porque en nutrición casi nunca importa un alimento aislado. Importa el contexto.
No es lo mismo un huevo hervido que uno frito acompañado de embutidos, quesos procesados o alimentos ultraprocesados.
Y tampoco todas las personas responden igual. Quienes tienen diabetes, colesterol elevado o ciertas condiciones metabólicas pueden requerir recomendaciones más individualizadas.
Por eso, cuando hablamos de alimentación, la pregunta no suele ser si un alimento es “bueno” o “malo”.
La pregunta correcta es: ¿cómo forma parte de tu patrón de alimentación?
Porque muchas veces el problema no está en el huevo, sino en todo lo que lo rodea.