19/04/2021
Muchas mujeres posponen la visita al ginecólogo por diferentes razones: pena, miedo, falta de tiempo... Pretextos hay muchos, pero el riesgo es el mismo. Cualquier padecimiento, por leve que sea, tiende a complicarse si no se atiende a tiempo o si se atiende mal.
1. Después de tu primera relación sexual: Iniciar tu vida sexual es una las principales razones para acudir con el ginecólogo para protegerte y encontrar el mejor método anticonceptivo que se adapte a tu estilo de vida. Además, podrás ver que tu cuerpo esté en perfecto estado de salud y evitar enfermedades de transmisión sexual.
2. Dolores menstruales: La menstruación puede provocar dolores abdominales y estas pequeñas contracciones del útero generan molestias que nos pueden arruinar los días. Si el dolor es muy intenso, acude a chequeos mensuales con tu ginecólogo, ya que él te ayudará aliviar estas incomodidades y descartar un caso de endometriosis.
3. Planeación familiar: Si deseas formar una familia, acude con tu ginecólogo para saber qué métodos de fertilidad debes utilizar, tus días de mayor probabilidad de embarazo y orientación para que llegues preparada a esta nueva etapa.
4. Dolor durante las relaciones sexuales: El s**o debe ser sinónimo de placer. Si cuando lo practicas lo único que manifiestas es malestar, puede indicar que hay algún tipo de irregularidad en tu cuerpo. En cuanto detectes esto, acude con tu ginecólogo.
5. Molestias al o***ar: Si cuando notas picor al o***ar, la sensación de querer o***ar mucho u o***a turbia, podría tratarse de alguna infección. Acude a tu ginecólogo para detectar si se trata de una infección por hongos o bacterias, y evitar que se traslade a tu zona íntima.
Así que no pospongas tu visita al ginecólogo, tu salud es lo más importante.