Hamlet Arias

Hamlet Arias Psicología, Bienestar y Estilo de Vida. Cuenta de Psicología, Bienestar y Estilo de Vida.

A través de este medio les compartiré los enlaces a mis artículos, eventos e ideas, de modo que podamos tener una relación más próxima.

Entrar al gimnasio no siempre se trata de rendimiento, disciplina o transformación física. Muchas veces es, sobre todo, ...
28/08/2026

Entrar al gimnasio no siempre se trata de rendimiento, disciplina o transformación física. Muchas veces es, sobre todo, un ejercicio de autocompasión corporal y de presencia con uno mismo.

La autocompasión corporal implica relacionarnos con nuestro cuerpo sin exigencia excesiva, sin comparación y sin castigo. Significa reconocer que el cuerpo no es solo un instrumento de trabajo o estética, sino un espacio vivo que siente, se cansa, responde y también necesita cuidado respetuoso.

Encontrar equilibrio entre lo personal y lo laboral es uno de los grandes desafíos contemporáneos. Vivimos en una cultura que normaliza la sobrecarga y celebra el agotamiento, pero el verdadero reto está en aprender a sostener nuestro compromiso profesional sin desconectarnos de nuestras necesidades humanas.

El autocuidado, en este sentido, no es un gesto ocasional ni una recompensa cuando “ya hicimos suficiente”. Es una práctica autoconsciente: una decisión deliberada de atendernos con intención, límites y responsabilidad afectiva hacia nosotros mismos.

Mover el cuerpo hoy es una forma de cuidado integral —no para corregirlo, sino para habitarlo con respeto; no para cumplir con una exigencia externa, sino para fortalecer una relación más amable con quien soy.

Cuidarme físicamente también es cuidarme emocionalmente, y cuidarme ahora es, en realidad, cuidarme para todo lo que viene después: mi trabajo, mis vínculos y mi bienestar.

Querido Vyron: Esta es una publicación que hice en conmemoración de tu cumpleaños 7, y que guardé hasta ahora, que cumpl...
25/07/2026

Querido Vyron:

Esta es una publicación que hice en conmemoración de tu cumpleaños 7, y que guardé hasta ahora, que cumples 18 años.

“La gente a la que amo lo sabe, porque mi amor no es intenso y esporádico, sino sutil y perenne, invisible como la gravedad; infalible y constante.

Este amor, que no nace por la casualidad, pocos lo tienen y uno de ellos eres tú, mi querido sobrino. Sé que soy el que más pelea, el tío “súper moral” y poco divertido, pero al final, la relación que tengo contigo es de las mejores porque tú como quiera haces lo que quieres y es algo que yo nunca pude hacer!

Verte tan decidido a comerte el mundo, a usar el cabello a tu modo, a cuestionar, me ha hecho crecer mucho a través de los años, a valorar tu individualidad y hasta cuestionarme muchas de esas ideas (ejemplo, aquí de cuando tuve que luchar con mi terror a montar bicicleta para enseñarte a ti a hacerlo y el que terminó aprendiendo fui yo).

Espero verte crecer con toda esa determinación, sabiendo que sin importar qué, tendrás un tío súper simpático y con apariencia nerviosa dispuesto a hacer lo mejor por ti (o lo mejor que yo pueda).

Que hoy sea tu cumpleaños 7 y saber que he sido una figura central en tu vida, es y siempre será para mí uno de mis mayores logros.”

Te amo inmensamente,

Tío Ham´”

Esta publicación guarda el mismo sentido con que la publiqué excepto dos cosas. Ahora soy más seguro de mi mismo y, que te amo mucho más.

Felices 18 negro ❤️

Hola enemigos de la IA. Los quiero 🩷
22/07/2026

Hola enemigos de la IA. Los quiero 🩷

Publicar menos y vivir más.No porque compartir esté mal, sino porque la vida también ocurre fuera de las redes.Hay momen...
15/07/2026

Publicar menos y vivir más.

No porque compartir esté mal, sino porque la vida también ocurre fuera de las redes.

Hay momentos que vale la pena contar y otros que simplemente merecen ser vividos. Conversaciones que no necesitan espectadores, alegrías que no requieren aprobación y experiencias cuyo valor no depende de cuántas personas las conozcan.

A veces estamos tan pendientes de mostrar lo que hacemos que olvidamos disfrutarlo con calma. Nos acostumbramos a mirar hacia afuera, a compararnos y a pensar en cómo será recibido lo que vivimos, cuando lo verdaderamente importante es cómo nos hace sentir.

Vivir más también implica estar presente, escuchar con atención, disfrutar de lo sencillo, cuidar nuestros vínculos y reservar algunos momentos únicamente para nosotros.

Compartir algunas cosas.
Guardar otras.
Compararse menos.
Estar más presente.
Disfrutar mucho más.

Porque una vida plena es aquella que de verdad se vive.

Hoy quiero dedicar estas palabras a mis estudiantes, a quienes he tenido el privilegio de acompañar en distintos momento...
02/06/2026

Hoy quiero dedicar estas palabras a mis estudiantes, a quienes he tenido el privilegio de acompañar en distintos momentos de sus vidas académicas, personales y profesionales.

A lo largo del tiempo he visto a muchos llegar con dudas, miedos, inseguridades, sueños todavía en construcción y preguntas sobre el futuro. También he tenido la dicha de verlos crecer, levantarse, descubrir sus capacidades, asumir nuevos retos y convertirse en versiones más firmes, más conscientes y más brillantes de sí mismos.

Algunos hoy son egresados. Otros siguen en el camino. Algunos han avanzado profesionalmente, otros han tenido transformaciones personales profundas. Pero todos, de una manera u otra, me han recordado por qué acompañar procesos humanos y educativos es una labor tan valiosa.

Para mí ha sido y sigue siendo un honor haber sido parte de sus historias, ya sea desde la orientación, desde el aula, desde una conversación difícil, desde una palabra de ánimo o desde un pequeño momento que quizás ustedes no recuerden, pero que para mí ha tenido un significado enorme.

Me siento profundamente orgulloso de sus logros, de su esfuerzo, de su sensibilidad, de su capacidad para seguir adelante y de todo lo que han construido con el paso del tiempo.

Verlos crecer, graduarse, trabajar, emprender, sanar, madurar y ocupar espacios con responsabilidad y luz es una de las mayores satisfacciones que me ha dado esta profesión.

Gracias por permitirme acompañarlos y por enseñarme también.

En cada estudiante hay una historia, y en muchas de esas historias he encontrado razones para seguir creyendo en la educación, en la orientación y en el poder transformador de una presencia humana y cercana.

Los quiero

Hay conversaciones que casi siempre se reducen a la apariencia. Pero la relación con el cuerpo es mucho más compleja que...
26/05/2026

Hay conversaciones que casi siempre se reducen a la apariencia. Pero la relación con el cuerpo es mucho más compleja que una imagen.

No es solo cómo te ves.
Es cómo te hablas.
Cómo interpretas tus cambios.
Cómo respondes a la comparación.
Cómo gestionas la incomodidad.

Muchas personas no tienen un “problema con su cuerpo”. Tienen una historia con él.

Comentarios recibidos en la infancia.
Experiencias de burla.
Expectativas familiares.
Modelos sociales difíciles de alcanzar.
Momentos de enfermedad, cambios de peso o transformaciones propias de cada etapa.

Todo eso se va acumulando.

La relación con el cuerpo puede convertirse en crítica constante, en vigilancia permanente o en insatisfacción silenciosa. Y esa tensión no siempre se nota hacia afuera.

No se trata de forzar aceptación. Se trata de reducir la violencia interna.

Habitar el propio cuerpo con mayor respeto es un proceso. Implica revisar creencias, flexibilizar exigencias y aprender a regular la comparación.

El cuerpo no es un enemigo que hay que corregir.
Tampoco es un objeto que deba cumplir estándares.

Es parte de tu historia.
Y merece un trato más humano.

❤️

A veces hemos sido fuertes durante tanto tiempo que comenzamos a creer que estar cansados, tensos o emocionalmente desco...
25/05/2026

A veces hemos sido fuertes durante tanto tiempo que comenzamos a creer que estar cansados, tensos o emocionalmente desconectados es simplemente parte de la vida adulta.

El modo supervivencia puede aparecer en etapas difíciles, cuando necesitamos responder, sostenernos y continuar. Sin embargo, permanecer demasiado tiempo en ese estado puede hacernos vivir desde la exigencia, la alerta y el agotamiento, incluso cuando ya necesitamos algo distinto.

El autocuidado no debería limitarse a descansar un poco para seguir soportando lo mismo. También puede implicar revisar cómo estamos viviendo, qué nos está afectando, qué límites necesitamos establecer y qué partes de nosotros hemos dejado en último lugar.

No todo se resuelve de inmediato. Pero detenernos a escuchar lo que sentimos puede ser un primer paso para construir una vida que no solo podamos sostener, sino también habitar con mayor serenidad.

¿Qué parte de tu vida crees que necesita más atención en este momento?

Se habla mucho del niño interior. De aprender a abrazar sus heridas, comprender sus carencias y ofrecerle, desde el pres...
23/05/2026

Se habla mucho del niño interior. De aprender a abrazar sus heridas, comprender sus carencias y ofrecerle, desde el presente, el amor y la seguridad que alguna vez necesitó.

Y quizá sea necesario.

Pero también existe un adulto que ha tenido que seguir adelante mientras intentaba entender todo aquello que le dolió. Un adulto que cumple, trabaja, cuida, acompaña, toma decisiones y muchas veces se exige mantenerse firme, aunque por dentro también necesite ser sostenido.

Porque crecer no elimina la necesidad de cuidado. Solo hace que, con frecuencia, aprendamos a silenciarla.

El adulto que eres también necesita descansar sin sentirse culpable. Necesita dejar de explicarse tanto cuando algo le hace daño. Necesita vínculos tranquilos, palabras honestas, límites que lo protejan y espacios donde no tenga que demostrar que puede con todo.

Tal vez una parte de sanar sea mirar con ternura al niño que fuiste. Pero otra parte, igual de importante, es dejar de abandonar al adulto que eres cada vez que se cansa, se siente vulnerable o reconoce que necesita ayuda.

No tienes que estar roto para merecer cuidado.
No tienes que llegar al límite para permitirte descansar.
No tienes que volver al pasado para validar lo que necesitas hoy.

A veces, cuidarte comienza cuando dejas de preguntarte por qué todavía te afecta algo y empiezas a preguntarte qué necesitas para vivir tu presente con mayor calma.

Porque ya no eres aquel niño.
Pero sigues siendo alguien que merece sentirse acompañado, protegido y en paz.

¿Hace cuánto no escuchas con honestidad lo que necesitas como adulto?

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A veces creemos que cuidar la salud tiene que verse perfecto: entrenar todos los días, comer impecable, dormir ocho hora...
16/05/2026

A veces creemos que cuidar la salud tiene que verse perfecto: entrenar todos los días, comer impecable, dormir ocho horas, tener energía constante y mantener siempre la motivación.

Pero en la vida adulta, muchas veces cuidar de uno mismo ocurre en medio del cansancio, las responsabilidades, el trabajo, la familia, las preocupaciones y los días en los que simplemente no se puede con todo.

Nuestras conductas de salud no dependen solo de la fuerza de voluntad. También están influenciadas por cómo nos sentimos, por el tiempo disponible, por el estrés, por nuestras rutinas, por el apoyo que tenemos y por la forma en que aprendimos a relacionarnos con nuestro cuerpo.

Moverse, descansar mejor, alimentarse con más conciencia o retomar una caminata pueden traer beneficios importantes: más energía, mejor estado de ánimo, mayor claridad mental y una sensación más amable de control sobre la propia vida.

Pero también hay retos: la culpa cuando fallamos, la comparación, la falta de tiempo, la frustración de empezar de nuevo o la idea de que si no lo hacemos perfecto, entonces no vale.

Quizás el cambio más importante no sea construir una vida perfecta, sino una vida más sostenible.

Una donde puedas cuidarte sin castigarte.
Avanzar sin exigirte de más.
Retomar sin sentir que fracasaste.
Y entender que cada pequeño paso también cuenta.

La salud no siempre empieza con grandes decisiones. A veces empieza con algo tan simple como volver a moverte, respirar un poco mejor y tratarte con más paciencia.






Ayer vivimos una graduación verdaderamente hermosa. De esas que se sienten, que se quedan.Quienes me conocen saben que s...
24/04/2026

Ayer vivimos una graduación verdaderamente hermosa. De esas que se sienten, que se quedan.

Quienes me conocen saben que suelo subir fotos individuales con cada uno de mis estudiantes, dedicándoles unas palabras como merecen. Pero esta vez eran tantos… y el orgullo que siento por todos es tan grande, que no pude tomarme fotos con cada uno.

Y siendo honesto, no me parece justo destacar solo a algunos cuando todos han recorrido un camino admirable.

Por eso, esta imagen la comparto con mucho cariño, pensando en cada uno de ustedes. En su esfuerzo, en su crecimiento, en su sensibilidad, en la forma en que han ido construyéndose como profesionales y como personas.

Gracias por permitirme ser parte de su proceso, por dejarme acompañarlos en esta etapa tan importante.

Estoy profundamente orgulloso de ustedes. Y sé que no soy el único: todos sus maestros compartimos ese mismo sentimiento al ver los increíbles EGRESADOS que hoy celebramos.

Felicidades siempre. Esto apenas comienza. 🎓

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