24/08/2026
Esta conversación con mi madre sobre sus acomodaciones, que derivó en esta reflexión, me puso a pensar si es que nos enseñaron a ver las ayudas como evidencia de todo lo que “no podemos hacer”.
Que cualquier discapacidad es algo malo.
Que tener apoyos, herramientas o sistemas para funcionar mejor está mal.
Y c**o, no es así.
Una acomodación significa más bien que para yo hacer algo, necesito hacerlo con tal cosa.
Que tengo mis límites claros y por eso necesito X.
Que entiendo que para regularme, caminar, hablar, procesar, comer o lo que sea, debo hacerlo de determinada manera simplemente porque así me funciona a mí.
Cuando dejamos de ver las diferencias como algo de lo que tenemos que alejarnos y entendemos que somos tan distintos, reconocerlas y buscar acomodaciones tiene mucho más sentido.
Con menos esfuerzo.
Gastando menos energía.
Con menos fricción innecesaria.
Y no estoy hablando solamente de grandes adaptaciones.
Puede ser usar un bastón aunque técnicamente puedas caminar sin él.
Ponerte tus audífonos noise cancelling en un lugar que te sobreestimula.
Ver una película con subtítulos porque procesas mejor así.
Pedir que te den las instrucciones por escrito.
Sentarte en determinado lugar.
Usar recordatorios para absolutamente todo.
Llevar contigo algo que te ayuda a regularte.
Pedir más tiempo.
Moverte mientras escuchas.
Si algo te ayuda a funcionar mejor, ¿por qué c**o tendrías que dejar de usarlo para demostrar que puedes sin ello?
Usa tus acomodaciones.
Simplifícate la vida.
Deja que lo que te ayuda… te ayude.
No tienes que hacerte la vida más difícil para demostrar que puedes vivirla.