14/04/2026
"Aun así, la concepción del individuo que se desprende de un análisis científico resulta desagradable para la mayoría de quienes han sido fuertemente afectados por las filosofías democráticas. Como vimos en el capítulo I, siempre le ha correspondido a la ciencia el desagradable papel de echar por tierra las tan estimadas creencias sobre la posición del hombre en el universo. Es fácil comprender por qué los hombres se adulan, con tanta frecuencia, así mismos, ya que caracterizan el mundo de forma que les refuerce, al proporcionarles evasión de las consecuencias de la crítica o de otras formas de castigo. Pero aunque la adulación fortalece temporalmente la conducta, es discutible que tenga cualquier valor final de supervivencia. Si la ciencia no confirma las suposiciones sobre la libertad, iniciativa y responsabilidad de la conducta del individuo, estas suposiciones, en el fondo, tampoco serán eficaces ni como mecanismos de motivación, ni como metas en la planificación de una cultura. Es posible que no renunciemos fácilmente a ellas, y puede que, de hecho, consideremos difícil controlarnos a nosotros mismos o a los demás hasta que se hayan desarrollado otros principios. Pero probablemente el cambio tendrá lugar. De esto no se sigue que los nuevos conceptos serán necesariamente menos aceptables. Podemos consolarnos con la reflexión de que la ciencia es, después de todo, un proceso acumulativo de conocimiento que se debe solo al hombre, y que la mayor dignidad humana puede consistir en aceptar los hechos de la conducta humana, independientemente de sus implicaciones momentáneas."
Ciencia y conducta Humana - B.F. Skinner
Págs. 401