15/10/2026
Hay personas que saben exactamente qué hacer cuando su pareja está mal, pero no saben qué hacer cuando alguien les pregunta: «¿Y tú cómo estás?».
Saben cuándo insistir, cómo calmar una discusión, cómo justificar un mal día, cómo ayudar al otro a levantarse… pero cuando les toca dejarse cuidar, algo les incomoda. Les cuesta pedir, recibir y aceptar que esta vez no son ellas quienes tienen que resolverlo todo.
¿Te ha pasado que terminas más preocupada por cómo se siente tu pareja que por cómo te hizo sentir a ti? ¿Que puedes entender mil veces sus heridas, pero te cuesta reconocer las tuyas? ¿Que, incluso estando agotada, sigues buscando cómo ayudarle?
A veces, el problema no es que ames demasiado. Es que has aprendido a relacionarte desde el lugar de quien sostiene, comprende y soluciona, y no sabes cómo quedarte en una relación cuando no tienes que hacerte cargo de todo.
Y aquí viene algo incómodo, si necesitas ser indispensable para sentirte elegida, quizás no estás disfrutando del amor; estás intentando asegurar tu lugar en él.
Una relación sana también implica tolerar que el otro se haga responsable de sus problemas, que no siempre necesite tu intervención y que tú puedas tener un mal día sin sentir que estás fallando como pareja.
No se trata de dejar de cuidar. Se trata de dejar de confundir cuidar con cargar, acompañar con rescatar y amar con hacerte responsable de dos personas.
Porque tú también mereces una relación en la que puedas bajar la guardia, expresar lo que necesitas y no tener que demostrar constantemente cuánto vales a través de todo lo que haces por alguien.
🥼 Psic. Clínica Miriam Padilla. Especialista en Codependencia y Dependencia Emocional. 💌Agenda tu cita.