14/07/2026
¡Hay experiencias que transforman nuestra manera de mirar la vida!
Durante varios días tuve el privilegio de acompañar psicológicamente al personal de primera línea y a las familias damnificadas por el aluvión en la parroquia Guadalupe, Zamora Chinchipe.
En una emergencia no solo se ponen a prueba la fuerza física y la capacidad de respuesta; también lo hacen la mente y el corazón. Detrás de cada uniforme y de cada familia afectada hay personas que sienten miedo, incertidumbre, agotamiento, dolor…
Esta experiencia reafirmó mi convicción de que la salud mental también salva vidas. Escuchar, contener y acompañar en los momentos más difíciles es una forma de devolver esperanza y fortalecer a las personas frente a la adversidad.
Mi admiración y gratitud a bomberos, militares, policías, rescatistas, voluntarios y a cada persona que, incluso en medio de la adversidad, elige seguir adelante y sostener a los demás.
Que estas imágenes nos recuerden que la verdadera fortaleza no consiste en no quebrarse, sino en encontrar apoyo para volver a levantarse.