30/05/2026
Distribución de la grasa como predictor clínico de la salud cardiovascular. 🫀
Su impacto fisiológico depende estrictamente de su localización:
🔴 GRASA ABDOMINAL (Visceral): El riesgo patológico
Aumenta hasta en un 44% el riesgo de eventos cardiovasculares crónicos. Actúa como un órgano endocrino hiperactivo y proinflamatorio, con adipocitos que presentan una sensibilidad a las hormonas del estrés hasta 20 veces (2000%) mayor. Ante la tensión física o emocional, estas células liberan ácidos grasos de forma agresiva hacia el torrente sanguíneo, el hígado y el endotelio arterial.
🟢 GRASA GLUTEOFEMORAL (Caderas y Muslos): El escudo metabólico
Mantener depósitos saludables en el hemicuerpo inferior reduce el riesgo cardiovascular hasta en un 38%. Funciona como una esponja o sumidero metabólico que capta lípidos circulantes, impidiendo su depósito ectópico y perjudicial en el corazón. Además, favorece la secreción de adiponectina, una hormona que promueve la vasodilatación y previene la resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.
💡 IMPLICACIÓN CLÍNICA:
La pérdida de masa en las extremidades inferiores durante un déficit calórico, sin una reducción concomitante del área abdominal, puede empeorar el perfil cardiovascular del paciente. El objetivo terapéutico prioritario para frenar el envejecimiento arterial no es la simple reducción del peso total en la báscula, sino la disminución del perímetro de la cintura.
Fuente: Frontiers in Nutrition (Revisión 2024) y literatura cardiovascular reciente. 📚🔬