30/07/2026
Siempre escuchamos a alguien que dice:
¿La papa? “Engorda”.
¿El arroz? “Sube la glucosa”.
¿La yuca? “Tiene demasiados carbohidratos”.
¿El verde? “Mejor no”.
Y así, poco a poco, alimentos que han formado parte de nuestra cultura y alimentación durante generaciones terminan siendo etiquetados como “malos”.
Pero la realidad es otra.
🌱 Ningún alimento tiene el poder de definir tu salud por sí solo.
Qué curioso…
Nadie recuerda con cariño la dieta que hizo hace diez años.
Pero sí recordamos el arroz de la abuela.
El arroz con pollo de las fiestas.
El bolón del desayuno en familia.
La yuca del encebollado del domingo.
El locro que nos preparaban cuando estábamos enfermos.
La comida también guarda recuerdos.
No permitas que el miedo te robe esos momentos.
¿Te imaginas un bolón sin verde?
¿Un seco sin arroz?
¿Un encebollado sin yuca?
¿Un locro sin papa?
Hay quienes solo ven “carbohidratos”.
Yo veo alimentos que forman parte de nuestra identidad, que nos dan energía y que han estado presentes en nuestra cocina desde hace generaciones.
Reducirlos a un solo nutriente es olvidar todo lo que representan.
Hay quienes solo ven “carbohidratos”.
Yo veo alimentos que forman parte de nuestra identidad, que nos dan energía y que han estado presentes en nuestra cocina desde hace generaciones.
Reducirlos a un solo nutriente es olvidar todo lo que representan.
Cuando hablamos de glucosa, salud metabólica o diabetes, importa mucho el contexto: la cantidad, la frecuencia, las combinaciones de alimentos, la actividad física y las características de cada persona.
La nutrición no es blanco o negro.
La papa, el arroz, la yuca y el verde son fuentes de energía, fibra, vitaminas y minerales. El efecto que tienen sobre tu salud depende del contexto: cómo se preparan, con qué los acompañas, tus necesidades, tu estilo de vida y tu condición de salud.
Satanizar un alimento solo porque contiene carbohidratos simplifica demasiado algo que es mucho más c