26/04/2026
Hoy cierro una etapa profundamente significativa en mi vida profesional.
Durante aproximadamente 7 años me desempeñé como psicóloga en el Departamento de Consejería Estudiantil (DECE), un espacio que, más que un rol, representó una oportunidad constante de acompañar procesos humanos en su complejidad y singularidad.
Inicié este camino en Sir Thomas More, institución que, a los pocos meses, se consolidó como la . Allí, durante 5 años, construí bases sólidas desde la escucha, el criterio técnico y el trabajo interdisciplinario. Posteriormente, asumí el reto de continuar como Coordinadora DECE en la , donde durante 2 años adapté y sostuve estas prácticas en un entorno virtual, llevando la salud mental a distintos rincones de Ecuador, así como a Estados Unidos, Canadá y varios países de Europa, donde se encontraban algunos de nuestros estudiantes.
A lo largo de este recorrido, mi ejercicio profesional estuvo guiado por una convicción clara: detrás de cada conducta hay una historia que merece ser comprendida, no juzgada. Desde esta mirada, promoví espacios de contención, orientación y trabajo conjunto con estudiantes, familias y equipos docentes, apostando siempre por el bienestar integral y el desarrollo consciente.
Hoy cierro este ciclo con gratitud y coherencia, reconociendo el crecimiento personal y profesional que me ha brindado. Me llevo aprendizajes valiosos, vínculos significativos y la certeza de que el trabajo realizado deja huellas que trascienden lo inmediato.
Continúo mi camino con la intención de seguir aportando desde una mirada humana, ética y comprometida con el desarrollo de las personas.
Gracias a quienes fueron parte de este proceso.
Seguimos construyendo.